PLANETAS EN LAS CASAS

por Sergio Rivillo

Las Casas astrológicas: los ámbitos de la experiencia

Definición y clasificación

Las 12 casas son sectores de unos 30º por término medio del círculo zodiacal de 360º (empezando a partir del Ascendente o punto del horizonte por el que "ascienden" los planetas), que se refieren a las diferentes áreas de la vida o ámbitos de experiencia.

Se pueden clasificar según varios criterios:

1.-Una clasificación tiene en cuenta la importancia de las casas:

Casas ANGULARES (I, VII, X y IV): Ascendente (AS) -u horizonte Este, por donde se "levantan" los planetas y la bóveda celeste (posición del Sol al amanecer)-, Descendente (DS) -u horizonte Oeste, por donde se "ponen" u ocultan los planetas (posición del Sol al atardecer), opuesto al Ascendente-, Medio Cielo (MC) -punto de culminación de los planetas (posición del Sol a mediodía)- y el Fondo del Cielo (FC) (posición del Sol a medianoche)-situado por debajo de la Tierra, opuesto al MC-. Son las casas más importantes para la vida, ya sea en el aspecto personal, social, material o emocional, y serán la clave de los avances o retrocesos que el individuo realizará en la vida.

Casas SUCEDENTES (II, V, VIII y XI): Son las que suceden (van a continuación de) las angulares en el círculo zodiacal. Son menos importantes que las anteriores y se refieren a los frutos de las situaciones que protagonizamos.

Casas CADENTES (III, VI, IX y XII): Siguen a las casas sucedentes y preceden a las angulares. Se refieren a situaciones heredadas o a experiencias previas que condicionan nuestras decisiones o experiencias.

2.-Otra clasificación se refiere a los elementos y tiene en cuenta los ámbitos de la experiencia:

Casas de FUEGO (personales): Casas I, V y IX, que se refieren al propio individuo; sus iniciativas, creatividad y manera de ver la vida.

Casas de AIRE (sociales): Casas VII, XI y III, que se refieren a sus relaciones sociales; sus vínculos estrechos, grupos de afinidad y el entorno próximo.

Casas de TIERRA (materiales): Casas X, II y VI, que se refieren a los aspectos materiales de la vida; su profesión, recursos materiales y productividad.

Casas de AGUA (emocionales): Casas IV, VIII y XII, que se refieren a los sentimientos y sensaciones, ya sean personales, compartidos o colectivos.

3.-Otra clasificación, que no implica a todas las casas, lo es en cuanto a la mayor o menor fortuna de los asuntos involucrados:

Casas FELICES: Casas II, V y XI. Se las llama “felices” por su propia naturaleza. Si están muy infortunadas impiden o dificultan el logro de la felicidad, pero no suponen mayor desgracia, algo que vendría indicado por otros factores.

Casas DESGRACIADAS: Casas VI, VIII y XII. Se las llama “desgraciadas” por su propia naturaleza. Si están muy afortunadas, impiden la desgracia, pero no son suficientes para ser feliz, algo que vendría indicado por otros factores.

4.-Otra clasificación se refiere a la posición que guardan respecto del horizonte:

Casas DIURNAS: las que se encuentran por encima del horizonte, desde la cúspide del DS hasta la cúspide del AS. Como generalización, cuando abundan los planetas en estas casas, se dice que hay un predominio de la vida pública.

Casas NOCTURNAS: las que se encuentran por debajo del horizonte, desde la cúspide del AS hasta la del DS. Como generalización, cuando abundan los planetas en estas casas, se dice que hay un predominio de la vida privada.

Casas ORIENTALES: las que se encuentran en el hemisferio oriental, entre la cúspide del MC hasta la cúspide del FC. Como generalización, cuando abundan los planetas en estas casas, se dice que hay un predominio de las iniciativas personales.

Casas OCCIDENTALES: las que se encuentran en el hemisferio occidental, entre la cúspide del FC hasta la cúspide del MC. Como generalización, cuando abundan los planetas en estas casas, se dice que hay un predominio de las iniciativas compartidas.


Planetas presentes y planetas regentes

Si tenemos varios planetas PRESENTES en una casa los interpretaremos en el orden en que estén situados (en el sentido de la evolución de las experiencias), pero dando más importancia al regente de la cúspide de dicha casa (si está presente). Si no está presente el planeta regente, consideraremos como más importante al que esté domiciliado o exaltado en su signo (si lo hay), al que guarde una analogía con la casa y, como último criterio, el que esté situado primero.

Si no hay ningún planeta en determinada casa, consideraremos aquel que sea el regente de la cúspide, interpretándolo, como si estuviera en esta casa, por su posición en signo y los principales aspectos que haga con otros planetas.

Los REGENTES de las casas dependen del signo en que se encuentre la cúspide de dicha casa, como muestra la siguiente tabla:

Los planetas no visibles, Urano (regente de Acuario), Neptuno (Piscis) y Plutón (Escorpio) pueden resultar útiles como regentes si ocupan una posición angular (en conjunción al Ascendente, Descendente, Medio Cielo o Fondo del Cielo) o son importantes por algún motivo. Puntualmente, se pueden utilizar los regentes de la exaltación (ver planetas en los signos, 2º curso), siempre que haya motivos poderosos.

Planetas y cúspides

La cúspide de una casa no es el principio de una casa, sino la “cima”, el punto de mayor intensidad. Hay que evitar considerar las casas como si fueran “cajas”

Si un planeta está al final de una casa -pongamos en los últimos 10º- debemos considerarlo poco importante para esta casa y de una cierta importancia para la siguiente, como "aquel que abre una puerta para entrar en otra habitación, que tiene el cuerpo aún en la primera habitación pero la mente ya en la siguiente". Al estar a menos de 10º, estará en conjunción con la cúspide de la casa; si además se encuentra en el mismo signo que ésta, lo consideraremos en esa casa a todos los efectos. Y si está en distinto signo, actuará de manera menos consciente.

Signos interceptados y eclipsados

Se dice que un signo se halla interceptado en una casa cuando ésta contiene todo un signo (sin cúspide). Se debe considerar el regente de la cúspide en primer lugar, y el del signo interceptado (menos consciente) de manera secundaria.

Por el contrario, si encontramos dos cúspides en un signo, se dice que éste está eclipsado, y ambas casas tendrán el mismo regente.


Sistemas de domificación

Se utilizan para el cálculo y división de las casas. No hay unanimidad en su uso; a veces parecen mostrar mayor eficacia unos sistemas que otros, como veremos más adelante. La mayoría de los sistemas manifiestan deficiencias en latitudes extremas.

1.-Sistema de signos enteros: En este sistema, todo el signo en el que se sitúa la cúspide del Ascendente corresponde a la casa I; el siguiente signo corresponde a la casa II, y así sucesivamente. Por esto, en algunos textos antiguos, la palabra “signo” puede confundirse con “casa”. Este sistema se ha utilizado mucho en la antigüedad, cuando las constelaciones coincidían con los signos en mayor medida que hoy; tiene sentido utilizarlo cuando hay limitaciones técnicas o de cálculo (por ejemplo, cuando la obtención de datos es visual).

2.-Sistema de casas iguales: La eclíptica se divide en 12 sectores de 30º, como en el sistema anterior, pero empezando la casa I en el punto ascendente, la casa II, 30º más adelante, en el signo siguiente, y así sucesivamente. De esta manera, el MC no tiene porqué coincidir con la cúspide de la casa X. Este sistema se atribuye a Claudio Ptolomeo (siglo II d.C.). La astrología hindú (védica) utiliza este sistema hoy en día. Varios autores le atribuyen un fuerte contenido “psicológico” o subjetivo, más que de vivencia real o biográfico.

3.-Sistemas de división espacial de las casas

3.1.- Porphyrius (siglo III d.C.): Divide la eclíptica en cuatro cuadrantes desiguales según los puntos cardinales de la carta (AS, DS, MC, FC); después, cada cuadrante queda dividido en 3 sectores iguales.

3.2.-Campanus (Giovanni Campano, siglo XIII): Similar a la de Porfirio en cuanto a los puntos cardinales de la carta, pero tomando como referencia la primera vertical (perpendicular al meridiano), proyectándolo sobre la eclíptica, lo que resulta en casas desiguales. De esta manera, las coordenadas locales (latitud) toman mayor importancia.

3.3.-Regiomontanus (Johann Müller Regiomontano, siglo XV): Tomando como referencia el ecuador celeste, se divide en 12 sectores iguales y se proyecta sobre la eclíptica. Muy popular hasta 1.800 y muy usado en A. Horaria, que estudia acontecimientos al margen de la percepción “psicológica”). De esta manera, la rotación de la Tierra toma mayor importancia.

3.4.-Morinus (Jean Baptiste Morin, siglo XVII): Tampoco tiene en cuenta la latitud geográfica. Divide el Ecuador en sectores iguales, tomando los polos de la eclíptica como focos para establecer los seis círculos máximos que seccionan el Ecuador. Los puntos de intersección de los seis círculos con el zodiaco determinan las cúspides de las doce casas.

4.- Sistemas de división temporal de las casas: Toman como referencia el tiempo que tarda un punto en recorrer un arco de la esfera terrestre.

4.1.- Alcabitus (Abd Al Aziz Al Kabisi, siglo X): Considera la ascensión oblicua. Divide el tiempo que tarda un punto en recorrer un cuadrante y lo divide entre tres partes iguales.

4.2.- Placidus (Placidus de Titus, siglo XVII): Utiliza círculos de declinación para dividir los semiarcos tomando como referencia el Ecuador. Ganó popularidad porque sus tablas de casas, publicadas en el siglo XIX, eran más fáciles de obtener que las de Alcabitus.

4.3.- Koch (Walter Koch, siglo XX, años 60, desarrollados por Specht y Zanziger): Similar al de Alcabitus, pero basado en la velocidad del Medio Cielo en lugar del Ascendente. También conocido como las casas del lugar de nacimiento.

4.4- Topocéntrico (Vendel Polich y Anthony Nelson Page, siglo XX, años 60): Basado en el movimiento del lugar geográfico producido por la rotación de la Tierra. El círculo descrito forma un cono con el eje de rotación terrestre. Este cono es tomado como referencia para el cálculo de las cúspides. Al tener su eje en el punto exacto donde se encuentra el observador, la distribución de las casas se ve desde una perpectiva totalmente topocéntrica.

Los sistemas de división espacial y temporal de las casas son muy criticados para latitudes extremas, donde las casas quedan exageradamente desiguales. Aunque también se ha argumentado que la población nacida en tales latitudes (proporcionalmente escasa y prácticamente sólo en el hemisferio norte) presenta un elevado grado de especialización, probablemente debido a que un mismo planeta sería regente de muchas casas.


Métodos de cálculo de las casas

Para calcular la posición exacta de las cúspides de las casas en un momento dado y en un lugar sobre la superficie terrestre se suelen utilizar hoy en día programas informáticos de gran fiabilidad.

También se pueden utilizar los cálculos manuales, para lo cual hay considerar la hora oficial respecto la solar y respecto del meridiano local (considerando la longitud geográfica, donde 15º = 1 hora ó 1º=4 minutos) para obtener el Tiempo Universal.

Por ejemplo, para alguien nacido en Madrid el 7 de Julio de 1988 a las 14:19, debemos restar 2 horas (huso horario de Europa occidental en verano) y también restar 15 minutos (3º 45’ de longitud oeste respecto el meridiano –habría que sumar si se tratara de Barcelona, al este del meridiano). Este valor, sumado al Tiempo Sideral (o TS, que consta en las efemérides según la fecha) da como resultado el Tiempo Universal u Hora Sideral.

Una vez obtenido el TU, simplemente hay que extrapolar las posiciones de las casas en la tabla de casas correspondiente a la latitud geográfica. Estos cálculos manuales pueden parecer farragosos, pero son fáciles de sistematizar.


Descripción de las Casas

Casa I

Casa angular de fuego (PERSONAL); es la más importante de las casas que se refieren al propio individuo. El Ascendente (AS) es la cúspide o inicio de la casa 1.

Indica las actitudes del individuo. Su manera de tomar decisiones y la naturaleza de éstas. Es un indicador del aspecto físico (forma del esqueleto) y la manera de caminar (o de "caminar" por la vida). Los aspectos que reciba el AS y su regente modificarán parcialmente lo indicado por el signo en la cúspide.

En las sinastrías , dos ascendentes bien aspectados son clave para una buena relación; si están en signos opuestos darán un gran atractivo mutuo; en cuadratura, antipatía al primer vistazo.

La cúspide de la Casa I, también llamada Ascendente, guarda una analogía simbólica con el elemento fuego, con el signo de Aries y con el planeta Marte.

En el signo y planetas que están en la casa I, vemos como los otros nos ven y describen y como nosotros nos vemos a nosotros mismos. Es la personalidad que vamos a ir desplegando con y para los demás durante nuestra vida, y es el vehículo de comunicación y de relación con lo que nos rodea. Viene a ser como el papel que nos ha tocado representar en el teatro de la vida.

El sujeto nace con unas potencialidades Sol / Luna que abarcan todas las áreas del ser, pero estas potencialidades necesitan un personaje para comunicarlas al exterior, este personaje / mascara es el ascendente.

Cuando el signo solar y el signo ascendente coinciden (por ejemplo Sol Leo con Ascendente Leo), el signo de Leo sale reforzado, y el individuo “es Leo” y se muestra a los demás como Leo. En el caso de no coincidir el signo Ascendente con el signo solar se dan once formas distintas de representar el “ser Leo” indicado por el Sol, cada una por signo astrológico distinto al signo del Sol. Por esta razón muchas personas no parecen ser o comportarse como el signo solar.

Hay que considerarla, aún siendo la más importante (angular), de manera conjunta con las otras casas personales: la casa V (autoafirmación, creatividad) y la IX (manera de ver la vida).

Casa II

Casa sucedente de tierra (MATERIAL). Indica la manera que tiene el sujeto de poseer y gestionar el dinero y otros recursos materiales; el ganar, gastar, invertir y ahorrar. También indica qué tipo de cosas le hace sentir seguro al poseerlas. La casa de la que el planeta presente sea regente es un fuerte indicador del origen de sus ingresos.

Al tratarse de una casa sucedente, indica los frutos de la productividad personal (casa VI) y la posición socio-profesional del individuo (casa X), debiendo considerarse de manera conjunta con tales casas materiales.

Casa III

Casa cadente de aire (SOCIAL); se refiere a las relaciones sociales del sujeto que no son libremente elegidas, pero que forman parte de nuestro entorno cotidiano, como los hermanos, vecinos y gente del barrio. También se refiere a la vida en la escuela primaria, la manera de "redactar" las ideas (del lenguaje no-verbal se encarga la Luna), de expresarse y comunicarse, incluso físicamente; por eso también se refiere al vehículo, los medios de transporte y desplazamiento cotidianos, al teléfono y al correo.

Al tratarse de una casa cadente, indica ciertos condicionantes de los vínculos personales (casa VII) de las relaciones grupales (casa XI), debiendo considerarse de manera conjunta con tales casas sociales.

Casa IV

Casa angular de agua (EMOCIONAL); es la más importante de las casas que se refieren a las reacciones emocionales del sujeto (aunque para esto también se debe considerar la manera de percibir los sentimientos del otro o del colectivo, es decir, las casas VIII y XII). El Fondo del Cielo (FC) es la cúspide o inicio de la casa IV.

Indica las sensaciones emocionales, el talante, la manera de tomarse las cosas, la manera de reaccionar. También indica los hábitos heredados, la manera de vivir, el ritmo de vida cotidiano, así como la manera de decorar una casa u organizarse el horario. Por extensión, habla también de la propia vivienda y todo lo que pueda ser psicológicamente heredado por el sujeto, especialmente del progenitor del mismo sexo (el padre en natividad masculina), y la relación del sujeto con él.

Hay que considerarla, aún siendo la más importante (angular), de manera conjunta con las otras casas emocionales: la casa VIII (sentimientos compartidos) y la XII (sentimientos colectivos).

Casa V

Casa sucedente de fuego (PERSONAL); indica la manera de disfrutar, crear, recrearse y procrear, así como las relaciones con los hijos, alumnos, acólitos y seguidores. Por eso se refiere también a la manera de ejercer el liderazgo, de enseñar, hacer de padre o profesor. Los planetas presentes en la Casa V y su regente son el principal indicador (junto con la Luna) del número y sexo de los hijos, el tipo de parto (en tema femenino), así como de la relación con ellos.

Al tratarse de una casa sucedente, indica los frutos de las iniciativas (casa I) y la manera de ver la vida (casa IX), debiendo considerarse de manera conjunta con tales casas personales.

Casa VI

Casa cadente de tierra (MATERIAL); se refiere al sentido del orden y la capacidad de trabajar, analizar, de ser eficaz y productivo, así como la actitud ante las obligaciones laborales y la manera de organizar el trabajo de los subordinados y personal contratado, y la manera de relacionarse con ellos. También da indicaciones sobre las enfermedades agudas, las relaciones con el médico de cabecera y la higiene.

Al tratarse de una casa cadente, indica ciertos condicionantes de la posición socio-profesional (casa X) y de los frutos materiales (casa II), debiendo considerarse de manera conjunta con tales casas materiales.

Casa VII

Casa angular de aire (SOCIAL); es la más importante de las casas que se refieren a los individuos con los que se relaciona el sujeto. El Descendente (DS) es la cúspide o inicio de la casa VII.

Indica la manera de relacionarse con los demás en general y con las personas tomadas de una en una, elegidas por el propio sujeto, en particular. Por eso siempre habla de la pareja, socios, aliados, cómplices y amigos íntimos elegidos por el sujeto, y a los vínculos (o tipo de alianza) que le une con ellos, por eso también habla de matrimonio. Pero también habla de los enemigos declarados, que son elegidos por el sujeto.

Hay que considerarla, aún siendo la más importante (angular), de manera conjunta con las otras casas sociales: la casa III (entorno próximo) y la XI (entorno grupal).

Casa VIII

Casa sucedente de agua (EMOCIONAL). Indica las reacciones del sujeto en situaciones que suponen un reto, y también cómo percibe los sentimientos y sensaciones de los otros, por eso habla también de la intimidad compartida, del sexo y del comportamiento del sujeto cuando practica el sexo; así como de las actividades compartidas y los negocios a medias. También habla de las transformaciones emocionales, incluída la muerte y cómo morirá el individuo. De manera complementaria, las recompensas, herencias y el dinero del cónyuge.

Al tratarse de una casa sucedente, indica los frutos de la manera de sentir personal (casa IV) y la integración en el colectivo impersonal (casa XII), debiendo considerarse de manera conjunta con tales casas emocionales.

Casa IX

Casa cadente de fuego (PERSONAL); se refiere a la manera de ver la vida, a la vocación, las ideas abstractas y la enseñanza superior, las convicciones, la ideología, la religión, la filosofía de vida, así como las relaciones con otras culturas y costumbres, viajes (efectuados sin regularidad) al extranjero, idiomas, etc.

Al tratarse de una casa cadente, indica ciertos condicionantes de los actos e iniciativas del individuo (casa I) y de los frutos personales (casa V), debiendo considerarse de manera conjunta con tales casas personales.

Casa X

Casa angular de tierra (MATERIAL); es la más importante de las casas que se refieren a los asuntos materiales del sujeto. El Medio Cielo (MC) es la cúspide o inicio de la casa 10.

Indica la manera de ostentar el poder o la posición socio-profesional, la imagen pública, la fama, etc. Por eso siempre habla de las ambiciones y posibilidades de progresar materialmente y las relaciones con los superiores. De manera complementaria, también habla de cómo se desarrollan las relaciones con el progenitor de distinto sexo del nativo (con la madre en tema masculino y viceversa).

Hay que considerarla, aún siendo la más importante (angular), de manera conjunta con las otras casas materiales: la casa VI (productividad laboral) y la II (gestión de los recursos materiales).

Casa XI

Casa sucedente de aire (SOCIAL); se refiere a las relaciones sociales del sujeto considerado como integrante de un grupo libremente elegido. Por eso se refiere a la conciencia de grupo, a grupos de amistad o afinidad, mancomunidades y asociaciones amplias. Por extensión, habla también de las esperanzas del individuo y sus planes y proyectos de futuro.

Al tratarse de una casa sucedente, indica los frutos de la relación con el entorno próximo (casa III) y de las relaciones personales (casa VII), debiendo considerarse de manera conjunta con tales casas sociales.

Casa XII

Casa cadente de agua (EMOCIONAL); se refiere a la percepción que el sujeto tiene de las personas desconocidas, con las que no les une ningún vínculo familiar, ni de amistad, ni profesional, etc., por eso se refiere a lo colectivo, como la compasión, la piedad, la mística, y los lugares colectivos, como hospitales, hoteles (en cierto sentido), iglesias, manicomios, cárceles, escuelas (en cierto sentido). También se refiere a las reacciones inconscientes, a lo onírico, lo irracional. Por eso también habla de enfermedades crónicas y psicosomáticas, y a los enemigos ocultos, que a menudo son nuestros propios vicios y miedos.

Se le considera una casa desgraciada, pues no trae la felicidad, y se refiere a cómo encara el individuo asuntos que no le traerán el menor beneficio material, o que no son de por sí agradables.

Al tratarse de una casa cadente, indica ciertos condicionantes de los sentimientos del nativo (casa IV) y de los sentimientos compartidos (casa VIII), debiendo considerarse de manera conjunta con tales casas emocionales.

[Documento elaborado por Sergio Rivillo, 9 Ene 2010]

Bibliografía: R.Hinostroza (Manual de Astrología), G.Antarès (Manual), E.R.Dumon (Manual), A.Weiss (A.Moderna) A.B.Ragel (Libro Conplido), A.B.Ezra (Juhins de les Estrelles), Sergio Rivillo (Astralis.es/aforismos).