1.- CAMBIOS CLIMÁTICOS.- Los cambios climáticos bien podemos fraccionarlos en dos. Los cambios climáticos naturales y los cambios climáticos provocados. Por ello, los primeros o naturales se han venido produciendo siempre en nuestra morada Gaya (la Tierra) y desde tiempos inmemoriales; pudiéndonos remontar a los origines de Pangea o Godwana, tanto por las eras acaecidas: geológicas y glaciares. De las que derivan, sus respetivos periodos, como el Jurásico, que conllevo a la desaparición de los dinosaurios, hace más de 65 millones de años. No obstante, cabe diferenciar estos cambios naturales con los provocados, originados éstos, por el principal depredador ecologico. El “Homo Sapiens” (hombre), en lo que concierne a la desertificaciones sufragadas por las deforestaciones: talas de árboles de forma desmesurada, desapariciones de zonas boscosas, aumento de gases contaminantes a la atmósfera (CO2), etc., etc. que conlleva a una más acelerada desertización que no se ha de confundir con la desertificación. Proceso el primero eminentemente natural, como iremos cotejando. La desertización, se expande más y se hace más catastrófica en lapsos de tiempo más cortos; expandiándose el desierto antes de lo previsto o proceso natural. Puesto que los desiertos, desde tiempos arcaicos, vienen avanzando desde el Sur y hacia el Norte, como científicamente está demostrado. Cambios Climáticos que hace poco menos de una década de años, gran parte de la Comunidad Científica, se negaba a aceptarlo cuando los Astrometeorologos y Cabañuelistas, como igualmente puede cotejarse, ya venían anunciándolo a partir de las informaciones recabadas en el ultimo Sínodo ocurrido el 15 de Octubre de 1.982; teniéndose en cuenta de que estos se efectúan en consonancia con el Sistema Sideral que no hay que confundir con los Stellium que se emplean en Astrología en sincronismo con el referencial o hipotético Zodiaco. Aunque ambos, sus respectivas correspondencias eflúvicas, distintas y diferentes cada una, se corresponden para el plano comparativo geocéntrico, dado a que estos, casi inusuales sínodos, son poco considerados a tenor de que con diferencia a los referidos Stellium, que por citar los dos últimos, tuvieron lugar: el 3 de Mayo del 2.000 en el signo de Tauro y el ultimo el 20/12/ 2006 en el de Sagitario. Incluso, sus controversias se han hecho extensivas hasta con los líderes de los dos más importantes partidos políticos españoles. Hasta tal punto, de que ello sólo ha quedado reducido a una minoría, entre los que cabe indicar a Manuel Toharía, quizás, "por no dar su brazo a torcer" o considerarse receloso al respecto cuando la realidad es bastante elocuente y lo que más, tangible, toda vez de que cada día que pasa en más aceptado de forma más masificada . Razón ésta de admitir estos irrefutables cambios climáticos, por las vivencias que se están dando en toda la Tierra con los desequilibrios térmicos que, ahí están, para los que deseen confrontarlos, como ha ocurrido en el pasado mes de Enero con las olas de frío acaecidas en China y las temperaturas altas, tipo primaveral, que hemos tenido en la casi totalidad de la Península Ibérica. Hasta tal extremo, y más de forma también más generalizada, tanto en este Hemisferio como en el del Sur que. En ambos, nos venimos quedando sin las estaciones equinocciales que se corresponden con la primavera y el otoño. Hasta tal punto, de que las tiendas se quejan de que venden poco o no venden la ropa de entretiempo. Máxime, cuando este desequilibrio térmico que venimos soportando se ha venido incrementando, toda vez de que de forma excéntrica e inesperada, pasamos del invierno al verano y, del verano al invierno, sin notar ninguna de las dos anteriores estaciones intermedias, tal y como no lo han venido anunciando los Mapas (Rádix) Astrometeorológicos con la ayuda, para tiempo más inminente de las Cabañuelas (convergencia de ambos vocablos en el binomio de las Astro-Cabañuelas).
Sus desplazamientos, aparecen por el Suroeste (SW) y desaparecen hacia el Sureste (SE) girando en sentido destrosum o del de las agujas del reloj en el Hemisferio Sur y al contrario en el Hemisferio Norte (mismo sentido pero en distinta dirección). La duración de ellos, suelen ser entre 15 y 30 minutos y los menos catastróficos, en menos tiempo; teniendo en cuenta de que con independencia de que los más frecuentes y de más actualidad se han originado en el Golfo de México y parte de sus aledaños. En Europa, siempre han existido y más concretamente en casi la totalidad del litoral Mediterráneo; siendo los más significativos registrados aquí en España en la Comunidad Valenciana, provincia de Gerona y en menor proporción en la de Murcia, Almería y Málaga. Aunque, paradójicamente, el pasado año, se dio uno de escasa consideración precisamente en la Playa de la Victoria de Cádiz, donde cabe indicar de que en el centro de esta capital, ni tan siquiera se enteraron de su existencia, dada la escasa intensidad y poca duración en el tiempo del mismo. Cabiendo recordar de que estos Tornados, siempre han venido produciéndose en estas partes del litoral Mediterráneo ya que, debido a sus escasos daños en el pasado, han venido pasando desapercibidos motivado por su poca duración y, sobre todo, su menor radio de acción y recorrido con respecto a los que se han dado y dan al Sur de EE.UU. Aunque, y hago hincapié de que estos tornados que se han registrado en las costas Mediterráneas, han venido creciendo en intensidad y causando daños, desde una época reciente, observándose un mayor crecimiento proporcional en su radio de acción al tiempo. Motivo por el cual, le auguro un mayor crecimiento a los mismos y a los que les vengo haciendo unos breves estudios Astrometeorológicos, no poniendo en duda de que, incluso pudiera estar en conexión con el ya citado y controvertido cambio climático. Tornados estos que, como ya se ha citado, desde tiempo inmemorial, se han venido produciendo en todo el Litoral Mediterráneo, extensivo a todos los demás países que bañan sus costas, aparte de la de España, donde cabe incluir al Archipiélago Balear y otras Islas foráneas: Sicilia, Córcega, Cerdeña, etc. Aunque ellos y antaño, no lo fueran como los que se vienen produciendo en estas únicas latitudes. Sabiéndose que las costas gaditanas solo son bañadas por el Océano Atlántico y no por el Mar Mediterráneo; teniéndose en cuenta de que estas costas se extienden hasta el Estrecho de Gibraltar donde azotan de forma considerable los vientos del Este (Levante fuerte en el Estrecho que, a veces, alcanzan una velocidades que superan los 100 Kilómetros por hora). No digamos los que SOLO AZOTAN en esta Isla y Mar de Alborán de las direcciones del eje E-W (Levante-Poniente), puesto de que, BRILLAN, aunque por su ausencia, los del también eje: Norte-Sur. Máxime, cuando partiendo de lo que en el argot, se conoce como “calma chicha” , salta cualquiera de los dos, tengo observado que en este Mar, no dura más de 10 minutos soplando cualquiera de ellos, puesto que antes de llegar a estos citados 10 minutos, empieza progresivamente a rolar, hasta desembocar en los, casi perennes, Levante o Poniente (E-W). Es decir, que tanto en la Isla de Alborán como en el Mar de su mismo nombre y extensivo a todo el Estrecho. Los vientos reinantes son solo del eje Este-Oeste (Levante-Poniente); teniéndose muy en cuenta que, con el Levante, y desde Cabo de Palos en Murcia y, quizás más hacia el E, bajan las temperaturas hasta el Estrecho y, desde aquí y hasta la desembocadura del Guadiana en Ayamonte (Huelva) suben las temperaturas. Ocurre lo contrario con el viento del Oeste (Poniente). Motivos estos más que fehacientes, que me han confirmado de que con independencia de que el principal responsable a quien hay que achacarle las causas y no los efectos de las intensidades y direcciones de los vientos es a Mercurio con la colaboración más significativa de Urano, por sus posiciones y aspectaciones que reciban ambos. Siendo una de las cosas más importantes de todo ello, el conocer el hábitat y / o microclima, siempre tipificados por sus correspondientes coordenadas geográficas, donde más significativos sean estos referidos efectos, ya que si bien por estos lares son los de este eje E-W, por otros lo son los que se corresponden con el Norte y Sur y los vientos considerados locales dentro de cada uno, como el viento de Terral que se da más en la provincia, sobre todo de Málaga, Cádiz, Granada y Almería y que se inicia con vientos del Oeste (W) Poniente, pero que al rolar unos 20º hacia el Norte (Noreste o NW) salta este nocivo viento con muy altas temperaturas que incluso conlleva a perdidas de vidas humanas, dañan los sembrados, etc., etc., sobre todo. Existen otros como los vientos del Sahara, donde permanecí por razones obvias un año, conocido en el argot como el “Siroco. Por ello, todos los augurios atmosféricos pueden ser previstos por los levantamientos de los mapas Natales (Rádix) del: a) Calor, considerado este como en la física más usual en cuanto a razonarlo como una manifestación de la energía, b) de la Temperatura, que no ha de confundirse con el citado calor, c) del Aire en sus direcciones e intensidades y d) del Agua en sus tres estados físicos de sólida, liquida y gaseosa. Tanto es así, de que hoy día, la ciencia, considerada como más ortodoxa las predicciones y estudios del tiempo se está especializando día a día más como las de diferenciar los climatólogos de los meteorólogos y a lo que añado y sin temor a ningún tipo de impugnación de que a la Astrometeorología y sin descartarse a su más rudimentaria las Cabañuelas (Astro-Cabañuelas), les espera un futuro bastante esperanzador en las predicciones del tiempo a largo plazo, habida cuenta de que no conozco ni creo exista otro método o sistema más eficaz de predecir el tiempo a largo plazo que este de las Astro-Cabañuelas. Por lo expuesto y como colofón hago hincapié de que las predicciones meteorológicas del tiempo, tanto en lo que concierne a el proceso Astrometeorológico como al de las Cabañuelas. Siempre se ha de tener muy en cuenta el considerar de forma exacta y exhaustiva el lugar para donde se efectúen las mismas ajustadas a sus correspondientes coorde-nadas geográficas y que este no ha de abarcar un radio de acción de más de 50 Kilométros, ya que hacerlo para más irá en detrimento de sus aciertos y que, como ejemplo, no es lo mismo hacer unas predicciones en el Sahara, donde apenas llueve que en otros lugares donde se registren mayores índices pluviométricos, como ocurre en Grazalema (Cádiz) que da el mayor registro de la Península Ibérica. Ocurriendo lo mismo en cuanto a las mayores y menores intensidades de los vientos, como ya se ha citado con respecto a los que azotan con más frecuencia en la Isla de Alborán con respecto a otros lugares. Lo que también se ha de incluir con las temperaturas, como ocurre en Écija (Sevilla) conocida como la "Sartén de España" por calurosa en diferencia a las que se dan en el Pico del Mulhacén en Granada por la perennidad de las nieves en el mismo Es decir, que hay que tener muy en cuenta el microclima y no la zona climática del lugar donde se hagan estas predicciones, puesto que he comprobado, in situ, tanto en la Isla de Alborán como en pleno Desierto del Sahara, estas diferencias al haber tomado las Cabañuelas y levantar mapas astrometeorológicos en estos dos lugares y confrontarlo con otros, como el que durante varios años efectue en el Cerro de la Antigua en Mora (Toledo), provincia de Cádiz y Málaga, sobre todo. Cabiendo citar de que estos sistemas de las Astro-Cabañuelas, pueden hacerse en cualquier lugar de los de la corteza terrestre teniendo en cuenta lo ya citado y extensivo también, a cualquier lugar o punto, tipificado por sus correspondientes coordenadas geográfricas del Hemisferio Sur. Félix Esquitino |