CASA 12
Casa cadente de agua (EMOCIONAL); se refiere a la percepción que el sujeto tiene de las personas desconocidas, con las que no les une ningún vínculo familiar, ni de amistad, ni profesional, etc., por eso se refiere a lo colectivo, como la compasión, la piedad, la mística, y los lugares colectivos, como hospitales, hoteles (en cierto sentido), iglesias, manicomios, cárceles, escuelas (en cierto sentido). También se refiere a las reacciones inconscientes, a los sueños, lo irracional. Por eso también habla de enfermedades crónicas y psicosomáticas, y a los enemigos ocultos, que casi siempre son nuestros vicios y miedos.
Se le considera una casa desgraciada, pues no trae la felicidad, y se refiere a cómo encara el individuo asuntos que no le traerán el menor beneficio material, o que no son de por sí agradables.
EL SOL EN CASA 12: Concede gran
importancia a los valores colectivos, aunque el nativo puede negarse a
reconocerlo. Exilio voluntario; necesidad de periodos de aislamiento para
preservar su identidad, pues es muy influenciable. Éxito, tras
numerosos fracasos, en trabajos relacionados con instituciones públicas,
como hospitales, cárceles, colegios, etc. Conflicto con las autoridades,
pero victoria sobre los enemigos ocultos.
Cuando está mal aspectado,
puede tener dificultad para distinguir entre los intereses personales
y los del colectivo. En su intento de preservar el ego, puede negar o
rechazar todo lo relacionado con la sensibilidad y lo inconsciente, refugiándose
en un racionalismo a ultranza que, posteriormente, puede volverse contra
él mismo. Falta de ambición debida a un anterior fracaso
de iniciativas poco realistas. Posibilidad de enfermedades crónicas
importantes. Enemigos secretos poderosos.
LA LUNA EN CASA 12: Hipersensibilidad,
receptividad, vulnerabilidad, sentimientos refinados o románticos.
Debe imponer límites a sus sentimientos, para protegerse de la
influencia excesiva de los sentimientos ajenos. Necesidad de períodos
de aislamiento para restablecer el equilibrio emocional. Fuerte influencia
de la madre, de las experiencias de la niñez o del pasado. Gran
sentido de la intimidad, la compasión y generosidad afectiva. Necesita
mantener en secreto muchos de sus sentimientos.
Cuando está mal aspectado
indicará lo mismo, pero resultará problemático para
la vida cotidiana del sujeto, demasiado influida por la atmósfera
que se respira, el colectivo, incapaz de ser el protagonista de su vida
cotidiana, momento en el que pueden desatarse las neurosis que eventualmente
estén latentes por problemas emocionales no superados.
MERCURIO EN CASA 12: Los asuntos
secretos u ocultos le resultan estimulantes mentalmente, por lo que facilita
el éxito en la investigación secreta, o bien en trabajos
de laboratorio muy meticulosos. La duda le hace avanzar en sus investigaciones.
Aunque no sea un investigador, indagará siempre en asuntos que
le pasan desapercibidos a la mayoría de la gente.
Cuando está mal aspectado,
el nativo puede correr el riesgo de sufrir desarreglos mentales, dislexias,
obsesiones y psicopatías varias (aunque, para las reacciones emocionales
y neurosis, debemos considerar los aspectos disonantes de la Luna). En
casos extremos, el nativo puede utilizar de manera perniciosa su inteligencia,
lo cual acaba perjudicándole a él mismo.
VENUS EN CASA 12: Anhelo de verse
arrastrado por el amor, como si se entregara a un ser superior. Gran capacidad
de entrega amorosa, abnegación con el ser amado. Contactos con
galerías públicas, museos y exposiciones. Facilidad para
la relación con desconocidos. Capacidad para gozar en situaciones
de aislamiento y gusto por los lugares apartados.
Cuando está mal aspectado,
puede encontrar dificultades para distinguir la realidad de la fantasía
en asuntos amorosos, o por su tendencia a enamorarse de personas que no
son libres, o que tienen una fuerte dependencia. Necesidad de idealizar
a personas que en realidad son desconocidas para él. Problemas
por el olvido de compromisos o la relación con los aliados, de
los que puede verse obligado a prescindir.
MARTE EN CASA 12: Su agresividad
natural es un tanto difusa, ya que puede disfrazarse de vaga y pasiva
insatisfacción con la vida. En algunos momentos difíciles
adoptará, inconscientemente, la postura del eterno quejoso, que
se lamenta de todo lo que va mal, sin hacer nada productivo para remediarlo.
Tras haberse ganado a todo el mundo, sorprendentemente se desinteresará
de la situación tan pronto como haya conseguido que otra persona
exprese la cólera que él siente. Sin embargo, pese a que
le resulta difícil luchar por sus propios intereses, es capaz de
hacerlo por los demás o por el colectivo de manera desinteresada,
incluso a veces termina librando batallas que no son suyas. Por todo esto
es necesario que encauce su combatividad adecuadamente.
Cuando está mal aspectado,
podría tener comportamientos escapistas o autodestructivos, como
George Sanders, protagonista de noventa películas en treinta y
seis años, pero que se mató porque se aburría. Además,
debe protegerse de las agresiones provenientes del colectivo, o de personas
desconocidas.
JÚPITER EN CASA 12: Capacidad
de convertir experiencias negativas en positivas. Meditación, calma,
oración, retiro, filantropía, misticismo, sanación,
compasión y generosidad con los desconocidos. Sensación
de estar protegido por una especie de "ángel de la guardia".
Cuando está mal aspectado
puede mostrar comportamientos escapistas, complacencia con el alcohol
y las drogas, teatralidad maníaca, a veces imprudencia e hipocresía.
Debería dejar de buscar fuera la verdad que lleva dentro.
SATURNO EN CASA 12: Aquí
Saturno se halla en su casa de GOZO, por lo que tenderá a la reclusión
voluntaria, gozando de la soledad, quizá porque le resulta traumática
la relación con el colectivo, ante el cual impone un fuerte muro
separador que preserve su identidad. Las relaciones son escasas y es reticente
a ampliar su círculo íntimo.
Cuando está mal aspectado,
el nativo puede volverse huraño y taciturno, o bién puede
sufrir una pérdida de libertad por internamiento en hospitales,
cárceles, etc. Miedos profundos, aunque poco conscientes, agorafobia;
miedo a ser secuestrado (y posibilidad de serlo efectivamente); miedo
a la intimidad y a los desconocidos. Posibilidad de enfermedades crónicas
que limitan fuertemente al nativo o le condenan a un cierto aislamiento.
URANO EN CASA 12: Indica una rápida
percepción psicológica al margen de cualquier razonamiento;
su poder de dominar a los demás psicológicamente se ejerce
involuntariamente, sin premeditación alguna.
Cuando está mal aspectado indica dificultades para sentirse libre
o con derecho a la independencia, sensación de que todo esfuerzo
al respecto es vano al respecto. A veces supone una cierta claustrofobia,
en mayor o menor grado, y en otras ocasiones una renuncia a la intimidad.
Puede convertirse en esclavo de la tecnología, la televisión,
el teléfono o los ordenadores. A veces renuncia a la independencia,
en aras de sus hijos, la familia y los seres queridos o admirados. Cambios
bruscos tras periodos de aislamiento.
NEPTUNO EN CASA 12: Gran fantasía.
Enorme capacidad para captar las corrientes, sensaciones ocultas e invisibles
del colectivo, por lo que puede resultar a veces genial, a veces desorientado,
según la influencia del entorno. Sentimiento de predestinación.
Idealización del colectivo, de las personas desconocidas y de los
extraños.
Cuando está mal aspectado,
puede ver u oir algo que no tiene nada que ver con lo que siente que ocurre
realmente, por lo que puede ser víctima de su propio subconsciente.
El encuentro con la realidad puede resultar traumático, por lo
que a veces preferirá mantenerse en su mundo de fantasía.
Además puede tener dificultades en establecer un límite
a su ego, a caballo entre la realidad y la fantasía. Debe cuidarse
mucho de las drogas y el alcohol, si no quiere hacer esta tarea aún
más difícil. Debe evitar el escapismo, la fantasía
para escapar de las obligaciones cotidianas consigo mismo.
PLUTÓN EN CASA 12: Indica
una profunda percepción psicológica al margen de la voluntad;
su poder de dominar a los demás psicológicamente se ejerce
involuntariamente, sin premeditación alguna.
Cuando está mal aspectado,
indica dificultades para dejar aflorar las pulsiones internas, ya sean
sexuales o de otro tipo, que el individuo tiende a reprimir. A veces es
incapaz de ejercer, voluntariamente, ningún poder sobre los demás,
pues cuando lo intenta, entra en conflicto. O bien puede convertirse en
esclavo de personas manipuladoras o poderosas. El miedo, o la tozuda negativa
a los cambios profundos le puede hacer enfermar cuando el entorno se encuentra
en crisis o en transformación. Sin embargo, puede vivir cambios
profundos tras periodos de aislamiento.