Aunque la Astrología parte de datos numéricos, cuantitativos y medibles, sus conclusiones no lo son, y por tanto no son demostrables en términos físico-matemáticos. Recíprocamente, que la Física no sea capaz de describir vivencias y sentimientos humanos, no quiere decir que estos no se produzcan ni que la Física sea un fraude.

Ni la Física ni la Astrología ni otros saberes humanos tienen mayor limitación en su veracidad que la honradez de aquel que maneja su conocimiento.