Es fuente común de otros saberes como la grafología, la iridología, la quirología, homeopatía, etc. Inspiró en sus inicios a la medicina, la meteorología, la música, así como la química del renacimiento y la ilustración (Galileo, Kepler, Newton, Lavoisier), y la psicología de la personalidad y el comportamiento (Jung), ya en el siglo XX. El mismo A. Einstein siempre fue respetuoso con la astrología.